Cinco formas de cambiar el mundo viajando

Los viajes tienen que ser cada vez más sostenibles. La huella ecológica que provocamos viajando en avión, consumiendo un producto determinado o utilizando plásticos están maltratando a nuestro planeta. Desde MuchaMasia creemos en la filosofía de poder cambiar el mundo desde los viajes. El conocimiento del lugar que se visita, de sus costumbres y de sus gentes nos puede ayudar a ser más respetuosos con el entorno. Y todo esto suma para poder cambiar el mundo de la manera que más nos gusta, viajando.

Maneras de cambiar el mundo:

1.- Compra en comercio local

Hace un tiempo se puso de moda el eslogan: Piensa globalmente, actúa localmente. Y así creemos que debemos actuar. La primera propuesta para cambiar el mundo pasa por comprar en el comercio local. Lo hemos destacado muchas veces en nuestro blog, pero es que es básico consumir productos de temporada y locales. En nuestro caso, somos privilegiados al poder disfrutar de un Parc Agrari cercano. Los agricultores cultivan aquí sus productos y los venden directamente en sus tiendas en el mercado de pagès de los sábados. De esta manera, se reducen las emisiones de CO2 y ayudamos a la economía local, pagando un precio justo por el producto.

Y no hablamos sólo de comprar a los agricultores. También hay productores de jabón, de artesanía, de vino, que ofrecen grandes productos sin necesidad de desplazarse. Incluso si quieres ir al cine, que mejor que hacerlo andando en el Cine Capri de nuestra ciudad.

2.- Evita plásticos y ayuda a mantener el medio ambiente

Cada vez es más corriente viajar sin plásticos. Hay países del mundo, como en Tanzania, donde está prohibido su uso y la entrada al país con bolsas de plásticos. El plástico se ha convertido en uno de los materiales más difíciles de erradicar. Arrojado al mar provoca episodios de contaminación que destrozan la biodiversidad. Viaja sin botellas de agua de plásticos y recupera tu antigua cantimplora o las botellas metálicas. Además, te permitirán mantener en frío tus bebidas.

Nuestra amiga @FreeBlueOceans es un ejemplo de que si se quiere se puede cambiar el mundo, bravo!!

 

Por otra parte, consume jabón en pastilla para lavarte el cuerpo, evitando así los envases. Son algunos consejos que podemos aplicar. Igual que si vas a la playa, no generes residuos. Si fumas, introduce las colillas en un recipiente seguro. Recoge todos los desechos y deposítelos en el contenedor para no dejar ningún resto de tu paso por la playa.

Free the WORLD from PLASTIC  Foto @FreeBlueOceans

 

3.- Apúntate a experiencias que respeten los animales

Una de las experiencias que más puede ayudar por cambiar el mundo es la de acercarse a la biodiversidad de un territorio. En este caso, en El Prat tenemos la opción de conocer de primera mano cómo viven los animales en el mar. El CRAM, Centre de Recuperació d’Animals Marins, se encarga de rescatar y cuidar animales marinos enfermos o que han quedado heridos por la acción humana en el mar. Ellos proponen un voluntariado para poder conocer de primera mano la problemática de los animales marinos. Además, en sus exposiciones puedes conocer las amenazas del mar. Para nosotros, es una propuesta que si puedes realizar, anótala en tu agenda.

4.- Si eso no te lo vas a poner más, dónalo

¿Arrastras ropa durante un viaje que sabes que luego no te vas a poner más? ¿Tienes ese calzado que no vas a utilizar en la vida y aún está casi nuevo? Pues por qué no das tu ropa o algún utensilio para que pueda alargar su vida. Siempre hay alguien dispuesta a conceder una segunda oportunidad a las prendas. Y en este caso, la ropa siempre es bienvenida. De esta manera también se reduce el consumo de CO2 y de agua, generando un buen ambiente.

5.- Para cambiar el mundo: Corre la voz

Y es que no hay mejor consejo que expandirlo. Que corra la voz! Porque de un viajero a otro, las cosas pueden fluir mejor. Que cuando tú llegues a otro destino, hayas aprendido algo en el anterior que te ayude a ser mejor. Y todo ello, con conciencia ambiental y con visión sostenible. El Planeta sólo hay uno, y tenemos maneras de cambiar el mundo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *