Un día por el Delta del Llobregat

Nunca nos cansamos de elogiar el entorno que nos rodea. Estamos en el corazón del Delta del Llobregat. Dentro de este delta, aún se conservan diversos espacios naturales que son santuarios para las aves. A pesar de las amenazas como el crecimiento del aeropuerto y el puerto, las aves siguen siendo sabias y eligen el Delta. Ya sea para criar, pasar el invierno o alimentarse durante la migración. Hoy nos vamos de ruta natural, y personal, por el Delta del Llobregat. MuchaMasia es el hostel rural urbà del Prat, al lado del Aeropuerto de Barcelona y a tocar del centro de Barcelona.

Patos Colorados (Netta Rufina) en Cal Tet

El Delta del Llobregat, un tesoro ornitológico

El territorio del Delta ha ido cambiando con el paso de los años. La mano del hombre ha modificado un ecosistema que se ve amenazado por diversas infraestructuras. Como decía Valentí Vilà: “Por tierra, mar y aire”. Y es así. A pesar de todo, las aves siguen visitando este espacio único. El Delta del Llobregat es la tercera zona húmeda de Catalunya y uno de los puntos con mayor número de especies de aves distintas para observar. Por eso, el Delta es un tesoro para los amantes de la ornitología.

Empezamos el paseo

El Delta hay que vivirlo y respirarlo. Bien temprano, coge la bici que tienes a tu disposición en MuchaMasia y dirígete hacia la playa. Una vez pasado el casco urbano, empieza a escuchar el canto de los pájaros. Jilgueros, verderones, pardillos te acompañarán hasta la entrada a los Espacios Naturales del río Llobregat. A partir de allí, deja la bici en la entrada y prepara los prismáticos.

Arrancamos nuestra ruta por el primer camino que surge a nuestra derecha, ya dentro de los espacios naturales. Ese camino nos llevará a tener una visión privilegiada de la marisma inundable de Cal Nani. En ese espacio, si está inundado, podrás encontrar una gran variedad de limícolas (aves que se alimentan en los fangos), garzas y patos. Los caballos semisalvajes campan a sus anchas y si levantas la vista, verás como el aguilucho lagunero manda en todo el territorio. Justo a mitad de camino encontrarás un mirador para observar sin ser visto.

Ánade azulón (Anas Platyrinchos)

Si seguimos nuestra ruta, llegaremos al Hide o Mirador de Cal Tet. Allí descansaremos y nos prepararemos para vivir la naturaleza. Eso de mirar sin ser vistos nos permite disfrutar de momentos únicos. Si vas en primavera, podrás ver a las especies que crían. Si vas en invierno, podrás observar especies que pasan aquí los meses más fríos. Todos luchan por ver el avetoro, que cada año nos visita. En verano el número de aves es menor y el calor aprieta. Y te recomendamos que no olvides un buen protector antimosquitos. Estás en zona de marismas y es su hábitat ideal.

Después de pasear por la Pineda, te recomendamos llegar a la desembocadura del río Llobregat. El río engrandecido acaba en el Mediterráneo. A una orilla, las grúas del puerto. En la otra, la playa protegida de CA l’Arana. Te darás cuenta que estás en un tesoro natural asediado por las infraestructuras. Bordeando el camino del río, volvemos a por nuestra bicicleta.

Camino a la playa

Seguimos en bicicleta por este paseo natural y personal por el Delta del Llobregat. Cogemos el camino a la playa. Aviones a la derecha y campos a la izquierda. Mejor mirar los campos. Seguramente nos saltará algún faisán y otras especies de pajarillos como pinzones. Cuando lleguemos a la playa, os aconsejamos pedalear hasta el final del paseo. Allí la playa sigue siendo más virgen. Si te comportas con naturalidad, podrás ver, desde marzo a julio, el chorlitejo patinegro. Corriendo por la orilla, alzando el vuelo corto y rápido, esta ave vuelve a criar en nuestras playas. Y otro espectáculo que te recomendamos es el de observar hacia el mar y ver como los charranes se lanzan en picado a pescar sus presas. Lo suelen hacer bastante cerca de la orilla y es otra maravilla de la naturaleza.

Si te apetece, te das un baño. Te tomas algo en un chiringuito, y puedes volver hasta MuchaMasia con la sensación de haber vivido una experencia naturalística al lado de Barcelona y muchas veces pensarás: “Parece mentira que esto esté aquí”. Pues sí que está. Es el Delta del Llobregat, nuestro tesoro natural.

2 Comments

  • Totalmente deacuerdo! El Delta del Llobregat y en especial El Prat sorprende a la gente cuando lo visita. Tenemos un espacio relativamente pequeño pero tenemos: mar, campos y espacios naturales que están ahí luchando contra toda la presión urbanística.
    Saber que tienes todo este espacio y que lo puedes recorrer en pocos minutos te da el relax de decir en cualquier momento: me cojo la bici y me voy a la playa a tomar algo y de vuelta me quedo mirando como aterrizan los aviones (actividad 100% pratense)
    Enjoy en Mucha Masia!

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